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| La Cámara de Cuentas ha detectado una nueva irregularidad en las arcas municipales. (Foto: MRL) |
Un informe de la Cámara de Cuentas de Andalucía detecta duplicidad de gasto ambos años
Última actualización 12/10/2007@00:00:00 GMT+1
Los disgustos no se han acabado para los ex alcaldes de Marbella Julián Muñoz y Marisol Yagüe. Un informe de la Cámara de Cuentas de Andalucía ha detectado numerosas irregularidades en los ejercicios financieros tanto de 2004 como de 2005 de la empresa Gerencia de Compras y Contratación Marbella (GCCM), dependiente del Consistorio, tras una auditoría llevada a cabo para analizar sus cuentas.
Según este informe, los estados financieros de dicha empresa en estos dos años “no expresan la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y del resultado económico patrimonial”. De hecho, entre las irregularidades de la GCCM se ha detectado una duplicidad de gasto que se aprobó para financiar la fase de remodelación de tres pantanales del puerto deportivo, y una facturación total de 1,8 millones de euros, cuando el Ayuntamiento aprobó un gasto de medio millón.
Con anterioridad, el Consistorio había suscrito también un convenio para pagar una deuda de 861.699 euros para obras en el recinto portuario, entre las que se incluyen las de la primera fase, y sin embargo, la GCCM pagó dos facturas anteriores por este mismo concepto por 718.922 euros, “por lo que podría existir un pago duplicado”, según el informe.
No acaban ahí las irregularidades. En abril de 2003, siendo alcalde accidental Julián Muñoz, el Ayuntamiento suscribió un convenio para permutar bienes municipales valorados en 1,2 millones de euros, mientras que la ejecución costó 1,1, diferencia de la que se ignoran las razones. Además, analizadas las obras, se establece que carecen de registro contable y que en muchos casos no se han terminado o no existen. En este aspecto, el informe de la Cámara de Cuentas establece que “puede existir un perjuicio económico para el Ayuntamiento de Marbella de 792.696,67 euros, lo que podría presentar indicios de responsabilidad contable”.
Se han detectado también un total de trece facturas presentadas de sólo unos euros menos de 30.000 (cuantía por la que la Ley de Contratos de Administraciones Públicas sólo exige factura del gasto), siendo en algunos casos de 29.999,90 euros, por lo que el organismo autonómico considera que ha podido existir un fraccionamiento de las obras para considerarlas menor y evitar así trámites legales.
En materia de compras, no constan informes del departamento competente del Ayuntamiento que justifiquen la necesidad de gastos de hasta 1,5 millones de euros. Las Cuentas Anuales de la sociedad correspondientes a estos dos años no se formularon ni aprobaron en su día por los responsables, según el informe, y no se ha llevado a cabo ningún control financiero.
Se ha concluido también que la empresa mantenía siempre en caja de media unos 22.000 euros y que en los contratos de obra no se utilizaban criterios objetivos, ni tenían proyectos de obra redactados con anterioridad, además de que “no está garantizada la certeza de los trabajos facturados”. Asimismo se han detectado más irregularidades en pagos por diferentes servicios, suministros y gastos de personal.
La GCCM se constituyó en 2000, con un capital social de 3.006 euros compuesto por tres empresas, pero ni en la escritura ni en sus estatutos iniciales se hizo mención expresa a su cualidad de empresa pública del Ayuntamiento. En marzo de 2005 se modificaron sus estatutos y su capital social se representó en una sola participación perteneciente al Consistorio y una de sus principales actividades pasó a ser la gestión de compras para los servicios municipales y la contratación de obras y servicios.