Opinión
CALLE ANCHA
Francisco Moyano
Última actualización 28/01/2009@03:19:51 GMT+1
Hay agendas que resultan muy difíciles de cubrir sin disponer de un buen presupuesto. Este es el caso de la que cada trimestre presenta la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella.
No hace falta repetir las penurias del consistorio en general y la Delegación de Cultura en particular. A pesar de ello, cada trimestre se saca adelante una programación muy digna. A todos nos gustaría más pero lo que se ofrece no es para despreciarse.
A veces pienso que Carmen Díaz (la delegada) es como esas amas de casa (o amos) que, con una alcachofa, dos patatas y una anchoa prepara un plato que, si bien no es para conseguir la estrella Michelín, tampoco desmerece en nada a las creaciones más sofisticadas de los grandes cocineros. Al nombrar a la edil no quiero dejar de lado a los colaboradores con que cuenta que consiguen resultados con muy pocos ingredientes.
Con las carencias del momento y las pocas inversiones que se pueden realizar, puede decirse que el horizonte cultural de la ciudad se presenta esperanzador. Hay, por parte de la concejala, una voluntad de crear continuidad en la programación cultural. Por eso anda en el intento de poner en marcha acontecimientos que tengan una línea ininterrumpida y creen expectativa. Nada mejor para medir el éxito de cualquier organización cultural que comprobar que el público lo espera cada año.
De la actual agenda, la que nos conectará con la primavera, hay algunos aspectos que deben ser especialmente destacados. Primero, la obra de teatro “La taberna fantástica”, un verdadero clásico de uno de nuestros dramaturgos más completos: Alfonso Sastre. Será la compañía del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) la que pondrá en escena esta obra los días catorce y quince de febrero en el Teatro Ciudad de Marbella. Destacable, de igual forma, la obra teatral “Las que faltaban”, con Antonia San Juan al frente del elenco. “Cinco jueves con Picasso” nos acercará, mediante conferencias especializadas, al conocimiento de la vida y creación de Pablo Picasso. El Museo del Grabado acogerá las disertaciones de especialistas en la materia. En el mes de marzo, el Centro Cultural Cortijo de Miraflores acogerá unas jornadas histórico-científicas sobre Cristóbal Colón, alguien que descubrió para la vieja Europa un continente, pero que se murió sin enterarse (creía que había llegado a la India) y el avispado Américo Vespucio, quien afirmó que aquellas tierras eran un nuevo continente, dio nombre al Nuevo Mundo. Está por ver la respuesta popular a esta agenda. No siempre en Marbella la gente asiste masivamente a los acontecimientos culturales; esos mismos acontecimientos que se echan en falta y son excusa para críticas fuertes cuando faltan.
Estos dos próximos meses son el momento para dos manifestaciones de cultura popular, al margen de otras connotaciones que puedan poseer: el Carnaval y la Semana Santa; opuestas en su concepción pero movilizadoras de miles de personas. Don Carnal exaltará el lado material de hombres y mujeres y doña Cuaresma se fijará en el espiritual. Entre ambos, muchos otros que permanecerán indiferentes, neutrales, entre el jolgorio y la meditación, y nada irá con ellos. Puede que sea la cultura de la indiferencia, que no figura en ninguna agenda oficial pero sí en la privada de cada vecino.