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| Kika Caracuel, posando en la terraza de su casa, en pleno centro histórico de Marbella. |
María Francisca Caracuel, delegada de Seguridad Ciudadana
Por
Francisco Moyano.- MARBELLA
Última actualización 27/08/2008@01:36:55 GMT+1
Abogada de profesión y marbellera de nacimiento, María Francisca Caracuel, a quien todos llaman Kika, es la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Marbella y dirige la Delegación de Seguridad Ciudadana y Servicios de emergencias. Veterana en el ejercicio de la política, vivió en el Ayuntamiento los tiempos más duros del gilismo, desde los bancos de la oposición. Siempre ha tenido muy claro, y así lo ha manifestado en repetidas ocasiones, que sus horizontes políticos no van más allá de la Plaza de los Naranjos. Tenaz en sus convicciones, se muestra contundente en las decisiones que debe adoptar (a veces generadoras de polémicas) y no se desanima ante las dificultades que surgen constantemente en una delegación de tan complicado desempeño como la que ocupa su tiempo.
-¿Cuál es la dotación de policía local con que cuenta Marbella?
-Después de las últimas incorporaciones son 370 agentes.
-¿Cuál es la estructura de la Academia de Policía Local?
-Tenemos una buena academia. Es una escuela de seguridad homologada por la Junta de Andalucía; los cursos computan para oposiciones. El Director de la escuela es el jefe de la Policía Local; el jefe de estudios es un subinspector; hay un secretario y el cuadro de profesores. La escuela se encarga de realizar formación continua para lograr el necesario reciclaje de los policías. Ahora empezamos con cursos de inglés porque en una ciudad como Marbella, el inglés debe ser el segundo idioma de todo servidor público que esté en la calle, ante la gran población flotante extranjera que existe en la ciudad.
-¿Es suficiente la plantilla actual?
-Hay un compromiso que asumió la alcaldesa en el sentido de que la plantilla de policías se iría ampliando cada año. En febrero se incorporaron 30 agentes. Ya se han convocado nuevas oposiciones para 30 plazas; se comienza en octubre. Cuando salgan en el 2009, contaremos con 400 policías. En los próximos dos años se producirán nuevas incorporaciones.
-¿Cómo se encuentra la dotación técnica?
-Inmejorable. Se ha renovado completamente la flota de automóviles, tanto los de patrulla como los todo terrenos. Se han comprado treinta motos para la policía de barrio y falta comprar otras 30 para los que salgan en 2009. Se han invertido dos millones y medio de euros. Hemos comprado radios individuales, guantes anticortes, doscientos chalecos antibalas porque la policía local se ve obligada a intervenir en operaciones de seguridad muy delicadas y cada uno debe poseer un chaleco en propiedad y no tener que cambiarlos cuando varían de servicio. Ahora mismo los policías locales en Marbella están perfectamente dotados; no hay nada desde el punto de vista técnico que nos hayan pedido los sindicatos que no se haya conseguido; incluso el reforzamiento del generador de la sala del 092 para evitar que un posible apagón eléctrico nos deje incomunicados.
-¿Cómo es actualmente el dispositivo municipal de seguridad ciudadana?
- La Delegación es Seguridad Ciudadana y Servicios de emergencia: policía local, servicio de extinción de incendios o bomberos y protección civil. Hemos mejorado muchísimo en coordinación. Marbella tiene ya su plan municipal de emergencia. Ante cualquier emergencia que se presente, se activa un protocolo donde cada organismo sabe perfectamente lo que tiene que hacer. Se está realizando un extraordinario trabajo en protección civil; se la ha dotado de medios, después de haber sido la hermana pobre. Por primera vez han recibido material nuevo y no el que sobraba en otros departamentos. Hoy protección civil es fundamental en cualquier catástrofe que se dé. En Marbella tenemos la segunda agrupación de voluntarios, después de la de Málaga. Vamos a cualquier otro municipio del que nos llamen. Se les ha comprado tres vehículos nuevos con los últimos adelantos, se ha renovado la sede y se cuenta este año con salvamento marítimo, siendo raro el día en que no intervienen. La granizada del pasado año, aunque no obligó a poner en marcha el plan de emergencia en su totalidad, fue una prueba para comprobar el buen funcionamiento de los diferentes grupos.
-¿En qué punto se encuentra el “caso Rafael del Pozo”?
-Hay una resolución judicial que ha puesto fin a la medida cautelar. El señor del Pozo está procesado en el tema Malaya; el Ayuntamiento solicita la medida cautelar de suspensión de empleo. Él la recurre y el juez le da la razón en primera instancia (contencioso administrativo); el Ayuntamiento presenta un recurso que genera la última resolución; valora que, dada la gravedad de las imputaciones que recaen sobre Rafael del Pozo (poniendo por delante la presunción de inocencia) y la naturaleza delicada del trabajo que desempeña, entiende ajustado a derecho que, mientras se encuentre el procedimiento abierto, esté suspendido. Ahora mismo está suspendido de empleo y percibiendo el 75 por ciento del sueldo, como dispone la ley en estos casos. Tenemos a Rafael Mora en funciones de jefe. La plantilla de la policía local necesita tranquilidad y no estar sujeta a avatares o incertidumbres. No me gusta mirar para atrás. La justicia determinará la responsabilidad de cada uno. La policía local nunca debería haberse visto sometida a una situación tan lamentable.
-¿Qué plan de actuación existe, desde su delegación, con respecto a los inmigrantes?
-Aquí hay una ley que cumplir. También unas ordenanzas. La ley dice que vender artículos falsificados es un delito y las ordenanzas municipales prohíben la venta ambulante en nuestro municipio, sea de la raza o del color que sea. Yo no voy a permitir el incumplimiento de la ley o las ordenanzas por parte de algunos de los ciudadanos con tal de que no me acusen de racista o de xenófoba, como me han hecho; no voy a prohibirlo a los blancos y permitirlo a los africanos. Creo que no sería justo para nadie. Marbella prohíbe la venta ambulante y, por tanto, debemos perseguirla. Se está haciendo con la ley en la mano; con toda la exquisitez y el respeto a los derechos de la persona, sea de la nacionalidad que sea. Yo jamás permitiría conductas que atentasen contra los derechos de una persona. Recibimos muchas denuncias por la venta ilegal, porque es un fenómeno que está invadiendo las playas y causando un daño muy grave al pequeño y mediano comercio. También me preocupa el daño que se está haciendo al consumidor. Detrás de esos vendedores ambulantes hay grandes mafias. Los pequeños comerciantes se quejan continuamente; yo sé bien lo difícil que los tienen los comerciantes autónomos porque he vivido de padres que se dedicaban a ese negocio. Si permitimos que la venta ambulante se realice en las calles, se producirá un efecto llamada. Otro fenómeno preocupante, denunciado por el colegio de médicos, es el de los masajistas en las playas sin preparación técnica y sin condiciones elementales de higiene. Tampoco eso lo podemos permitir. Mi delegación no posee de brigada de investigación ni de grupo de antipiratería, esa es una competencia de la policía nacional. Treinta y seis mil objetos se incautaron en Marbella en la última actuación conjunta de policía local y nacional.
- En cuanto a la policía de barrio, bien vista en una serie de actuaciones, es muy criticada por el celo manifiesto en la imposición de multas, lo que lleva a pensar en un afán recaudatorio, ¿existe pretensión recaudatoria?
-Ni la policía de barrio, ni la unidad antibotellón actúan con afán recaudatorio. Un Ayuntamiento no se puede gastar tantos cientos de miles de euros en motos y en formación de agentes para luego recaudar de noventa en noventa euros; sería un comportamiento muy absurdo. Si fuera con afán recaudatorio iba a necesitar muchos años para compensar simplemente el gasto inicial. Este año el número de multas que llevamos es inferior al del dos mil siete; esos son datos públicos que Hacienda facilita. Lo que sucede es que ningún ciudadano al que se multa, nos va a dar la razón. Siempre cualquier estacionamiento indebido son “cinco minutos”, que es mucho más, pero en ese tiempo se obstaculiza calle Peñuelas, impidiendo el paso del autobús urbano, o llega un discapacitado y se encuentra su plaza ocupada. En ese intervalo en Jacinto Benavente, a la que ya se conoce como “la calle del infierno”, se forma un tapón en una vía que constituye el desahogo natural de Ricardo Soriano. El ciudadano ha podido notar que en alguna zona se ha multado más, pero eso es debido a que, a mayor presencia policial, mayor observancia de las ordenanzas. Cuando no había presencia policial no había multas, pero tampoco seguridad. Nosotros estamos advirtiendo antes de multar. En lo que ya no se va a avisar más es en el tema de los excrementos de perro. Yo entiendo, en el asunto de las multas, que en Marbella existe un déficit crónico de aparcamientos, pero hay barrios en los que, por las noches, si la policía entrara multaría masivamente y eso sí sería afán recaudatorio. Actuamos flexiblemente porque el sentido común nos dice que no hay dónde aparcar. He tenido una reunión con la federación de vecinos y, por ejemplo, Paco Claros, me pide que se multe en Trapiche Alto porque los vecinos se acostumbran a aparcar encima de las aceras, con el consiguiente deterioro de las mismas.
-¿Con qué grupos especializados cuenta ahora mismo la policía local?
- El grupo antibotellón, que funciona muy bien. Llevamos dos mil actas levantadas y hemos requisado 1700 botellas de alcohol. Esas actas representan gente que hemos quitado de las calles y plazas donde molestaban a vecinos que tienen derecho al descanso. Actúa los viernes y sábados. Tenemos también un grupo muy eficaz dedicado al absentismo escolar que es el que lleva el plan de seguridad escolar durante el curso. Controlan la violencia escolar (donde solamente se han dado hechos aislados), el absentismo en coordinación con Asuntos Sociales, y el trapiche de droga en las afueras de los centros. Un grupo de atención a las familias sobre la violencia de género. Forman parte psicólogos y sociólogos. Otro grupo es el Escuadrón a caballo, que vamos a mantener y tendremos que renovar algunos caballos que ya son muy mayores.
-¿ Cómo se encuentra de presupuesto su departamento?
-Bien. Dentro de la austeridad actual, cada vez que ha planteado necesidades, tanto de policía como de bomberos, nunca he tenido problemas en conseguir la inversión.
-Preocupa a su delegación la video vigilancia de Puerto Banús y el control de las urbanizaciones.
-Lamento que la video vigilancia de Puerto Banús haya sido rechazada por tres veces. Confío en que la conversación que mantuvimos con Hilario López Luna, subdelegado del gobierno, sirva para que el proyecto salga adelante. Lo apoya el CIT y los comerciantes están dispuestos a financiar la infraestructura necesaria. Ya se está haciendo en Valencia, sin ningún tipo de problemas. Se advierte con un cartel anunciador y eso ya sirve como efecto disuasorio. Este es un término muy complicado de controlar, con 27 kilómetros de costa y cientos de urbanizaciones. Nosotros no podemos garantizar vigilancia permanente en las urbanizaciones pero si controles aleatorios, sin seguir nunca un protocolo permanente. Estos controles constituyen una medida preventiva. Estoy muy satisfecha de que la gente percibe policías en las calles.
-¿Se reúne asiduamente la Junta de Seguridad ciudadana?
-Sí. Fue la primera reunión que convocó la Alcaldesa tras la toma de posesión. El compromiso es celebrar al menos dos reuniones al año.
-¿Por qué cree que duran tan poco tiempo los comisarios de la Policía Nacional en Marbella?
-Me gustaría que contestasen los propios comisarios. Actualmente está Francisco Arrebola, con quien mantenemos una excelente relación. Desde que llegó se sabe que se marcha en diciembre. El conocimiento de la ciudad no se adquiere en seis meses. Nos gustaría que los comisarios permanecieran en Marbella, al menos, el tiempo de una legislatura. El Ministerio del Interior tendría la obligación de explicarnos por qué los comisarios llegan con fecha de caducidad. Solamente con tiempo de permanencia se podrá desarrollar un proyecto de policía nacional para Marbella. Esta ciudad es una plaza difícil y cuentan con pocos medios.
-¿Cómo analiza los dos últimos tiroteos ocurridos en Marbella?
-Prevenir para que algo así no se produzca es competencia del Ministerio del Interior; hay que dotar con más medios humanos y técnicos a esta zona. El segundo de los tiroteos, es un suceso de discotecas, como puede ocurrir en cualquier otra ciudad de España. En el asunto de los tiroteos, inevitables desde la competencia municipal, nos duele la deslealtad que muestra el Partido Socialista que intenta hacer política con un tema donde debería primar el consenso.
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| La alcaldesa, Ángeles Muñoz y la delegada de Seguridad, durante la presentación de la policía de barrio. |